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ROCK… MI FILOSOFIA DE VIDA

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La importancia de la filosofía en la historia siempre ha sido abrumadora, es un pilar fundamental en la construcción como ser humano en nuestras civilizaciones, y que nos regalan unas raíces a las que recurrir en caso de zozobra. Por eso, decir que el el rock es una filosofía puede resultar una afirmación que a muchos les resulte chocante, o directamente inverosímil, ya que para considerar estos principios primero hay que conocer en que consiste nuestra filosofía.

Es fácil recurrir a tópicos, a seres melenudos, o directamente tatuados que resultan agresivos a la vista, y como dicen los tópicos, es fácil juzgar a los libros solo por sus tapas… pero no voy a entrar en victimismos, hoy no.

Este texto va dirigido a todo aquel que aún se tome un tiempo de su vida en sentarse a leer unas lineas, y enriquecerse como persona, a lograr contrastar unas visiones distintas de nuestra visión de vida; si tu te tomas ese tiempo, enhorabuena, serás un ápice mas rico espiritualmente, y habrás dado un paso dentro de nuestra filosofía. Porque ese es uno de sus puntos; dentro del rock, dentro de los pendones que enarbolamos como nuestros, entra la inquietud cultural, el poder sentir algo tan abstracto como las historias que nos hablan desde las notas de las cuerdas de acero de las guitarras, como las historias que nos hablan de historias mitológicas, de protesta social, de denuncia, de humor, de filosofías ajenas, de religión, de anti religión, de terror o de carretera y asfalto… todas las historias caben dentro de la piel del rock, sentidas con intensidad, pudiendo sumergirte en ellas de tal manera que en ocasiones duelen. Y sobretodo, somos incomodos. Es fácil que el poder quiera gente dócil, gente sin carácter que no piense, que no razone, pero nosotros no entramos en la rueda de la sociedad, pensamos, y disentimos; es fácil hablar de amor, de pétalos de rosa, de sexo, de todo lo que tu quieras que no cuestione el poder fáctico o establecido, pero nosotros no somos así. Hoy estamos un tanto dormidos, pero nuestro espíritu es de rebelión, pacifica, pero rebelión y rebeldía al fin y al cabo, y eso al poder no le gusta… pero nada de nada. Otro punto en común con nuestros primos hermanos, el punk-rock.

Pero esto no es solo, o por si solo, suficiente, para ser una filosofía; no hablo de nuestra manera de vestir, que en ocasiones nos cubre incluso la piel de tal manera que nos fundimos en nuestras historias, en nuestros grupos representativos, de como nos sentimos distintos y altivos con respecto a la sociedad que nos rodea y que no nos entiende, pero a la que miramos altivos por sentirnos distintos. Aún no hemos conseguido ser una sociedad distinta, pero luchamos por ello, y lo reivindicamos. Obviando el perfil comercial, siempre me han encantado los grandes festivales, por que representan, en ese momento, micro estados donde la ley es el hermanamiento, donde la ley es el respeto mutuo, reina nuestra propia moneda y tenemos nuestra convicción de pertenecer a algo que se disuelve en cuanto sales de las vallas del festival. No es solo un sentimiento de hermanamiento, es la convicción de pertenecer a una sociedad, la del rock, donde no hay distingos, donde no hay razas, solo una sociedad que nos une la música, como vórtice central y raíz de nuestro encuentro. Esa es nuestra filosofía, una filosofía de paz que no te dice como has de ser, o como has de pensar, que no te discrimina ni te da ordenes. Por eso también somos incomodos para las religiones, ya que les pisamos el terreno. Aquí no hay fronteras ni países, no los necesitamos, solo tenemos una bandera, que no nos dice que demos la vida por ella, que no nos dice que sea ni mas ni menos que la de tu compañero, que no habla de un idioma único que nos una en torno a la verdad absoluta; todas las lenguas aquí son hermanas, cosa que nadie en ninguna otra faceta de la vida a logrado unir jamas.

Tu que lees esto dirás, que «utópico». Por supuesto; sin embargo yo lo he vivido, yo he sido participe de ello, por tanto, le pese a quien le pese, es algo tangible. Esta claro que saliendo de algo tan imperfecto como el ser humano, hay mucho que andar, mucho que reivindicar y luchar. Pero estamos ahí, incomodos para todo aquello que lleva siglos diciendo como, cuando y por qué, por eso se empeñan en obviarnos, en enterrarnos, en vilipendiarnos. A mi me da igual.

Seguiré hasta el fin, mi rollo es el rock.

 

Josean Zombie.

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