Inicio CRITICAS ZOMBIES SONS OF EXODUS “SON OF EXODUS”

SONS OF EXODUS “SON OF EXODUS”

940
0

Esta semana vamos a entrar en un concepto de álbum que no es muy común de ver en el metal, aunque no sea inusual. Sons of Exodus es un proyecto del músico Carlos Cernadas que en forma de músico multiinstrumentista y con un buen elenco de músicos invitados saca este trabajo de titulo homónimo que tiene un enfoque muy particular. Es álbum conceptual que, según las propias palabras del muesico “pretende promover la cultura e historia de Galicia mezclando la música tradicional con rock duro y música sinfónica

Este trabajo tiene un tono que podría retrotraerte a grupos que mezclan el folk con le metal, pasando desde Jethro Tull o Ñu, pero seria una manera muy simplista de acercarse a un trabajo tan coral como este. Por de pronto, una parte fundamental para conocer el trabajo esta en el libreto que explica el trabajo conceptual y que nos abre las puertas a las historias que articulan este trabajo, que, de nuevo en palabras del propio músico esta “inspirada en bandas sonoras de películas épicas. La música complementa la narración de un relato corto ambientado a principios del siglo XIX en Galicia, centrándose en la Batalla de Elviña e introduciendo en el relato la leyenda de la Reina Lupa”.

Es por ello que es imprescindible tener el disco físico para poder entender y sacar el contexto del trabajo. Máxime cuando el trabajo, esta en su practica totalidad cantado en ingles cosa que hace que al oyente que busque un trabajo accesible en lengua foránea se le pueda antojar un poco extraño como me ha pasado a mi mismo.

Sin embargo, la riqueza de contextos, el prisma musical y armónico abierto que el músico implementa en las 13 canciones del trabajo hace de este disco un trabajo al que se debe adentrarse, primero, con una visión muy abierta de la musical, desde el folk, al rock, al metal, al progresivo, a la música folclórica… hay mucho que conocer y apreciar en cada tema. De facto en muchas ocasiones parece más una banda sonora que un disco al uso.

Sin embargo, hay algo que esta claro: es un disco en el que el rock tiene la voz cantante, por lo que es un trabajo que al oyente del metal le puede gustar sin duda. Tiene temas realmente crujientes como son “Amanita Muscaria” o la propia “Sons Of Exodus”, por poner un ejemplo, donde el músico da rienda suelta a su bis más electrificada y crujiente, cuidando los toques en segunda linea, como es el violín, las gaitas o los detalles sinfónicos, cuando los hay. El sonido esta muy cuidado, e incluso en una copia como la que tengo digital, en un buen equipo, puedes sentir la fuerza de todos los cortes. Algo que tiene mucho que ver con la ayuda que David Donelly, ganador de un Grammy y que ha colaborado en la masterización del disco.

https://www.sonsofexodus.com

También, este disco me llama la atención por qué huye de forma premeditada de sonidos que puedan encasillarlo a grupos previos que hayan coqueteado con el folk o con el toque celta. Son Of Exodus tiene su propio sello, su propio sonido y no se parece, salvo detalles esporádicos, a nada que te pueda rememorar el rock y la musca celta que conozcas hasta el momento. La amalgama de cada tema tiene su prisma en la forma que el músico trae al oyente el tema que quiere presentar y por darle una pincelada de lo que se va a encontrar el oyente en el trabajo pondría como ejemplo el que tiene detalles que son pura esencia folk que sabe a Bob Dylan como es “Exodus”, sonidos Jethro Tull en “Blind Man Songs”, epopeyas medievales, exóticas, de regusto acústico en cortes como “God’s Fight” muy sazonadas con la impronta fílmica que se le da al trabajo y que también encontramos en la enigmática y profunda “The Botafumeiro”. Hay algún detalle épico y sobrecogido, racial y roto, bellísimo en definitiva como es “Campus Stellae” donde el músico se luce especialmente con la guitarra acústica y dota de un anfiteatro sonoro al tema inmenso.

Tenemos épica marcial en “John Moore” un corte que vuelve a dar ese aire de pomposidad magna, de soberbia sinfónica que le da profundidad al disco y que también apreciamos en otro corte muy bello y salvaje como es “Brigantium” donde se aprecia la polivalencia del músico en la confección del trabajo.

También tenemos preciosidades de sensibilidad arrancada, en este caso tocadas en el noble idioma Galego como es “Sacred Peak”, que para mi gusto es de lo mejor del trabajo, toda una bocanada del aire con sabor a mar que te imbuye el recuerdo de la “Mía Terra Galega”.

El trabajo se cierra con el no menos épico y marcado por los sones del mester de clerecías de un corte como es “Lugh” un corte que sabe, por su fuerza, a puro cine.

En definitiva, un trabajo poliédrico, cuidado, lleno de sensaciones, detalles y de sello propio, pero con el añadido de ser una trabajo coral que cuenta una historia y que hay que sumergirse, hay que trabajar en el mismo, para conocer y disfrutar al 100% en su amalgama de texturas que al final saben a la Terra Galega.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here