KAOTHIC-HELL’S FIRE, SALA TRASHCAN 16/09/2017

0
133

Volvemos a las andadas, volvemos al coleto… después de navegar por aguas procelosas a contracorriente, en las que la salud a fallado y la tecnología a mostrado su cara mas perra… volvemos. Heridos quizás, pero con el ánimo incolumne del que se sabe con razón para apoyar al underground metalero, como solo nosotros sabemos hacer.

Y de eso mismo se trata, de sudor y decibelios, de salas enanas en las que la música se vuelve autentica y la saboreas mejor que cuando estas a un kilómetro de distancia viendo el concierto por pantallas led de última generación.

Y el caso es que una de las bandas que hoy nos deleitan, no son sino los incombustibles Kaothic, grupo de Alberto Marín que cuenta en su haber con bestias pardas, en lo respectivo de la música, y que dieron buena muestra de nuestra fe en el metal… pero me adelanto… 

Trashcan, sala que no conocía, en la cual nos congregamos en conciábulo nocturno, la cual esta en el centro de Madrid, me mostró dos cosas muy importantes. Una, que se puede ser puntual… forma impuesta por un vecino algo alérgico a los decibelios, y que forzó un concierto milimetrado que acabaría antes de la medianoche. 

Y por otra parte, que se puede sonar jodidamente bien en un lugar aparentemente limitado por el espacio. Este punto lo pude corroborar en el momento que la gente lleno la sala (cosa no muy difícil) y el sonido empezó a salir del p.a.

Y en este aspecto, volvemos a transitar caminos harto recorridos y comentados: ¿donde esta la gente?. Pregunta que lastra el underground musical de toda la escena. Digo esto, aún con una entrada buena, pero a mi juicio, insuficiente para dos grupos de este calibre. Pero ya no me hago cruces, es lo que hay; los Rollings mueven, no me cabe duda, pero los Rollings están acabados, ya en su recta final. Pensarlo cuando todo esto se atomice, y no sepas ni donde estas.

La verdad es que ya es algo que me da igual. Yo vine a disfrutar… y vaya si lo hice. Por circunstancias, me perdí varios de sus conciertos de presentación, pero hoy no, hoy iba a disfrutar de la que para mi es la mejor banda de su genero, Hell’s Fire, que se han marcado un disco en el que hay pocas fisuras. “Rest in Riffs”, su nuevo disco, es un paso mas en la buena direccion, una dirección que los catapulta como uno de los grupos mas en forma, y que gozan de un directo que no defrauda, que te mueve y zarandea.

Compenetrados, y con el timón firme de la personal figura que resulta de Big Mario, un tanto cambiado fisicamente, pero manteniendo esa personalidad magnética que mantiene al público siempre atento, a la chanza, al chascarrillo vitriólico lleno de acidez, y a una ejecución lírica apoyada sin fisuras por un grupo lanzado y compenetrado, divertido en su contexto, pero mortalmente serio en su labor.

En serio, es difícil no llevarse por su energía, y por temas que rebosan energía contagiosa, y que tienen la virtud de ser pegadizos, sin necesidad de ser excesivamente técnicos, virtud acentuada en sus nuevos temas, algo menos salvajes que su anterior disco A.M.M.O. pero sin olvidarnos del mismo.

Cayeron los temas “Call Of The Swamp” con el que iniciaron el bolo con el ánimo de no dejar títere con cabeza, y con Big Mario desatado, dando estopa a todo personaje de pacotilla que pudiese caer en su ámbito (aka Gemeliers). Se notan las tablas del grupo, que en medio de un escenario diminuto, y con la baja de su batería “Pi”, suplido esta noche por Jorge Utrera, batería de Holycide, transmitan tanta energía. Caerían también, de forma concatenada “The Hearse”, para seguir con “The Arms Of God” recordando su primer largo, “Eleven Roads To Hell” (que pude ver en su presentación en la añorada Excalibur años ha…) seguido de “On the road”. Ya metidos en faena, y calientes como un yonkie con una lata de birra, nos cercamos al momento catarsis del dia. Con el tema (uno de mis temas preferidos) “Cletus”, del A.M.M.O., volviendo al personal del revés, si ademas le añadimos un giro a la mitad del tema y reventar la sala con la versión del “Ace Of Spades”, ya puedes decir que la sala tembló!! momentazo absoluto para recordar a tus nietos… con un guiño a la sorpresa, sobre lo que va a ser su próximo video, sin revelar del todo, seguimos con “Stone Cold Grave” otro temazo que ya no puede faltar en su directo y que vuelve a sacudir al público. Llegamos, tristemente, al final, con los cortes “The Mirror”, también la salvaje versión de los Doors “Roadhouse blues”, “Nightstalker” y ya la definitiva “March Of The Witch” con un pequeño guiño a los Down. No deberías morirte sin ver un bolo de estos chicos.

Cambio, rápido por lo justo del tiempo, y paso para Kaothic. Hay que reconocer varias cosas de este grupo. Uno, es que la personalidad de Alberto es el alma de la agrupación y se le nota por la fuerza y energía que desprende… pero Kaothic no sonaría así sin las aportaciones brutales de, para mi, una de las mejores voces del panorama, y sinceramente del mundo musical en general como es Zyrus, vocalista de Hedlephelim y Shock After Collapse, y que volvio a mostrar un nivel vocal estratosférico, a la altura de muy pocos. También el echo de tener a Matt De Vallejo, uno de los baterías con una de las mejores pegadas de la escena, y la increíble técnica del bajista Dani Criado (Lord’s of Black) articulan un grupazo de músicos.

Sin embargo, el ser músicos de tan alto calibre no significa en consecuencia conectar con el público. La música de Kaothic, a diferencia de Hell’s Fire, es una música con una carga de profundidad técnica, recovecos melódicos que pueden llegar a intimidar a un oyente novel. Digo esto por los dos primeros temas, “Sphere”, del álbum “Order To Chaos” y “Son Of Evil” del “Light´s & Shadows” sonaron brutales y ejecutadas al milímetro, pero me dieron la impresión de que el grupo estaba, aún, algo frío y se lanzaba a degüello como un muro sónico, en este par de temas como una apisonadora técnica que no permitía dejar que la gente asimilase unos temas tan oscuros y densos.

Una apreciación mía, de que quizás los temas no eran los mas idóneos para abriri el bolo, o que el grupo no había todavía cogido el vuelo, pero como ya digo es, al fin y al cabo, una apreciación particular mía, que sin embargo puede que no compartiesen los allí presentes.

Lo cierto es que,  sin embargo, ya con la mefistofélica y paradigmática “High”, un temazo con el que el grupo supo darle la armonía necesaria para conectar, para ver, y sentir, al grupo como tal. Y de ahí ya no se bajaron, consiguiendo, a pesar del cartel tan heterogéneo, comunicar y transmitir esa fuerza que el grupo transporta en sus armonías. Lanzados, y mostrando que el escenario se les quedaba corto, muy corto. Seguirían con “Belong”, otro tema brutal que es capaz de acariciarte y patearte al mismo tiempo y con el que subieron de nivel inmediatamente.

Sin apenas descanso, y sin dejar que nadie se enfriase condicionados por el tiempo, seguiríamos con “Seven Times Seven” un corte de tiempos pretéritos con el que no dejaba de subir la temperatura de la sala (que manera de sudar!) y que nos llevaría, tras pasar por otro momento épico en “Silver Wings”, a otro momento de catarsis con la versión de Alice In Chains del “Then Bones” dedicada al difunto cantante Layne Staley. Un tema que parece pensado para ser versionado por los chicos de Kaothic. Ya casi en el tiempo de descuento, y muy a mi pesar, por el bolazo que se estaban marcando, llegaríamos a el momento brutalisimo de “Hypocritical” (en cuyo video recordamos, y vemos, al fallecido Big Simon de cuyo nombre se recordó en esta noche)y cerrando con “Immortal” otro temazo de metal brutal y progresivo. 

Se que esta noche no quedara registrada de manera especial, por lo pequeño del concierto, pero por lo que a mi respecta, por lo grandes de los grupos, y lo jodidamente bien que me lo pase, tendrá este concierto, a fe mía, un lugar destacado en mi memoria cuando este en el asilo.

P.D. el único punto negativo, por favor, un juego de luces variadas para la sala!

Fotos y crónica, Josean Zombie.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here